Pozo de Luna nace de la pasión y de la amistad. Los empresarios potosinos Manuel Muñiz Werge y José Cerrillo Chowell, grandes aficionados al vino y grandes amigos de toda la vida, concibieron hace una década la realización de un sueño compartido: producir vino en San Luis Potosí. El primer apretón de manos se acompañó de un compromiso irrevocable: elaborar el vino de mayor calidad que esta tierra pudiera ofrecer.

A partir de entonces inició un largo camino que hoy ha llegado a su primera meta, con la consolidación de un portafolio de vinos selecto, lleno de personalidad y de autenticidad. Pero la historia de este terruño comienza hace mucho más tiempo, con la plantación del viñedo virreinal: hacia la segunda mitad del siglo XVI, tanto el viñedo autóctono como el sembrado por los franciscanos se extendió hasta lo que hoy es Coahuila, con plantaciones importantes cerca del Cerro de San Pedro, primer centro minero de la región, a unos pocos kilómetros de donde se encuentran actualmente los viñedos de Pozo de Luna, en el municipio de Soledad.

Alrededor de la ex hacienda El Jaralito, que data del siglo XVIII, misma que fue recuperada por la familia Muñiz, se sembró la primera parte de este viñedo en febrero de 2010 con plantas traídas de Francia; la bodega, equipada con tecnología de punta, se erigió en 2012 y la primera vinificación se realizó en 2013, luego de una rigurosa selección de la cosecha, presentándose en 2016, luego de pasar unos 14 meses en barricas nuevas de roble francés y un reposo adicional de casi un año en botella.

Las producciones son limitadas (unas 12 mil botellas en 2017) y el 100% de la fruta proviene del viñedo propio: ni se compra ni se vende una sola uva. Junto a esto, los suelos y el clima semidesérticos, la amplitud térmica que los gobierna, la altura de 1850 metros sobre el nivel del mar, todas ellas condiciones ideales para la vid, han dado hoy en día un fruto que refleja los valores de excelencia y honestidad por los que se rigen sus propietarios, don Manuel y don José; el enólogo, Dr. Joaquín Madero Tamargo; el consultor, Hugo D’Acosta y todo el equipo de producción y comercialización.


NOMBRE

CIUDAD

TELÉFONO

E-MAIL

MENSAJE